Arroz y arroces

Arroz y Arroces. El arroz es uno de los alimentos de mayor consumo en el mundo, provee de una gran dotación calórica y proteica que sustenta al organismo
Son los granos de la planta Oryza sativa que es originaria de Asia. Se caracteriza por poseer unas espigas en donde se producen los granos o semillas del arroz que es apta para el consumo humano. De hecho, el arroz es el sustento alimentario de la mayoría del planeta, puesto que constituye la base de la dieta diaria de países como China e India, que entre ambos conforman la mayor cantidad de población del mundo.
El arroz, como todos los cereales, posee una gran cantidad de almidón y al no tener el salvado -cáscara marrón que lo recubre en su estado natural- lo hace un alimento de fácil digestión. Aporta una importante cantidad de calorías y proteínas -incluso más que el trigo y el maíz-, por lo que provee de mucha energía al organismo.
Ya sea en un plato de sushi, un arroz frito, una paella, un risotto o un arroz con leche, el arroz es protagonista de los platillos más representativos de la gastronomía mundial.
En la cocina India o China no puede faltar este cereal en alguna de sus comidas, inclusive hay regiones del sur de Asia donde el arroz está presente en la tres comidas del día. En la cocina mediterránea también es un ingrediente esencial que se saboriza con otros alimentos para dar forma a los más exquisitos platos.
Latinoamérica es otra región que tiene a este cereal como elemento principal de muchas de sus recetas, entre las cuales cabe destacar el peculiar arroz con pollo, los moros con cristianos (arroz con fréjoles negros), preparaciones dulces como el arroz con coco, entre otras más.
Otros usos particulares del arroz en las cocinas mundiales son bajo la modalidad de harina o como licor, presente en algunos vinos y bebidas como el sake.
Aparte de sus aplicaciones culinarias, el arroz es un cereal considerado de buena suerte. En la cultura occidental se suele arrojar granos de arroz a los novios recién casados cuando salen de la iglesia, como símbolo de la abundancia, la fecundidad y la buena fortuna para los nuevos esposos.


